31.1.10

Mudanza o... ¿un desfile de disparates?


Lo mejor de hacer una mudanza, si es que tiene algo de bueno, es intentar por todos los medios tomarselo con humor y desparpajo, sobre todo considerando mis circunstancias en el pais nipon, eso no iba a ser muy dificil, sino mas bien un hecho. Siendo asi, reuni a los mas valientes de la aldea, un aleman, un español y una italiana, parece un chiste ¿verdad?

En dos viajes en tren y un McDonald estaba todo resuelto, tambien considerando que no soy un maniaco adquisitivo por lo cual todo quedo empaquetado en 4 maletas, un mueble, una guitarra, un futon, un nordico, una alfombra y un par de bolsas, una de ellas con papel higienico.

Y asi empezo el desfile, las madres se asustaban, los niños reian, los hombres nos señalaban y comentaban, mientras el aleman grababa pequeños metrajes en video, a saber con que proposito. Uno con un mueble, otro peleandose con un futon rebelde que queria escapar de su funda y salir por patas, otro tirando de dos maletas cuesta arriba y corriendo detras de ellas cuesta abajo.

Luego esta el tren, cuatro gaijins con cara de no haber roto un plato invadiendo practicamente todo el espacio, imperterritos, desafiantes, es lo bueno, nadie te va a decir que molestas en Japon. Eso fue el primer viaje, llegamos al rincon vacio, soltamos el lastre y ante tal esfuerzo y las condiciones resacosas de unos y los resfriados de otros decidimos que nos habiamos ganado el derecho de meternos un buen Mcdo entre pecho y espalda. Perdimos a la italiana tras la comida asi que solo me quedaban dos hombres.

Mas maletas, mas bolsas, la guitarra, la gente en el barrio no sabia bien si me iba debajo de un puente, si me iba de viaje... Bueno, completamos el segundo viaje sin incidentes, conectamos el portatil, los altavoces, un poco de Trip-hop, unas coca-colas, y al fin... mudanza completada.

Ya he pasado aqui la primera noche, la sensacion es... inmejorable, aunque eso... es otra historia.

PD: Sigo sin poder poner tildes.


27.1.10

A cambio de tu alma...

¡Te alquilamos un apartamento! Sentado en un despacho frio y parco en decoracion, bostezo con disimulo esperando una señal o algun rastro de vida humana en esa oficina. Ese espacio diminuto, casi de juguete, un decorado robado directamente de un set de decoracion de Matrix. Entra el Sr. Y, me trae un cafe solo, muy solo, y vuelve a marcharse, solo me dio tiempo a ver el rastro de su corbata en el aire.


Es rapido el Sr. Y.

Tras varios minutos haciendo todo lo que hace alguien cuando espera a la vez que pretende aparentar que no espera, no se... mirar el movil sabiendo que no va a haber ninguna novedad, hojear algun folleto, sorber cafe, volver a mirar el movil, coger de nuevo el folleto, soltarlo, guardarlo, volver a sacarlo, volver a mirarlo y dejarlo donde estaba al llegar a la conclusion de que realmente no lo necesitas hasta que de pronto... "Noc Noc."

El Sr. S, presidentisimo de la organizacion y el Sr Y, su mas fiel discipulo y mano derecha (a la vez que izquierda y muy probablemente la unica mano por alli cerca) entran en el habitaculo. Me levanto fugaz e intercambiamos reverencias, "ohayoos" y "sumimasens." Nos sentamos y se hace el silencio. Estan nerviosos, muy nerviosos. Tratar de negocios con un extranjero siempre es un laberinto del que no saben muy bien ni como ni por donde van a salir. Intento algo de japones para que se relajen un poco, parece ser que funciona. El tiempo, que temprano es, en fin, poco a poco se empiezan a tejer los hilos de la conversacion, hasta que me avisan de que a continuacion dara comienzo el proceso, imparable, sagrado y riguroso mas conocido como... la firma.

Suena el pistoletazo de salida, los documentos en perfecto japones empiezan a tapar la mesa delante de mi, "no se preocupe" me dicen, "lo hemos traducido para que no haya ninguna problema". Observo el contrato, haciendo como que entiendo, pienso "si les hago creer que entiendo algo y me ponen cara rara entonces sabre que me estan tomando el pelo". Pero todo parece, si, parece normal. Una larga linea de kanjis se dispara en el punto numero 4, miro la traduccion "Information of our company"... Um... Sorbo cafe. Todo un detalle la traduccion. El Sr S y el Sr. Y me llevan como en un carrito de bebe, me acunan, punto por punto me van explicando las diferentes condiciones estipuladas y de repente..¡zas! El Sr. S expone ante mis ojos su licencia de agente inmobiliario y me avisa que la dejara en esa posicion durante el resto del proceso tal y como estipula la ley japonesa (y es cierto, la ley obliga al agente inmobiliario a exponer sus credenciales al cliente durante todo el procedimiento), y yo... supongo que me deberia quedar mas tranquilo, pero es que esa linea de kanjis...

Tras 1 hora de kanjis, traducciones estrafalarias, risas nerviosas, choque cultural y demas emocionantes consecuencias burocraticas, el proceso queda sellado. Recibo la llave, estrechamos nuestras manos, soy inquilino.

Todo lo que en España no supone un gran problema siendo medianamente civilizado, en Japon supone una odisea, un viaje, una aventura que no tendra un final feliz aunque tampoco uno triste, simplemente no tendra final porque nadie sabra como acabarla. Hace unas horas he ido a comprar unas cortinas para el baño y he acabado comprando una escoba y un recogedor, vencido, sublimado, rendido, agotado. ¿Un desafio? ¿Un reto? Con toda seguridad, pero aqui estoy yo con mis kanji flash cards (vease la foto) y mi japones de niño de 5 años que de algo me va valiendo. Proximos capitulos: el apartamento, 24 metros de pura libertad.

PD: Habreis notado (no todos) que no he puesto ni una tilde. No es un desafio a la Real, ni mucho menos, ni pereza, ni radicalismo gramatical, es que mi teclado esta gracioso y cuando intento poner una tilde pasa algo asi como cuando intento poner "avi´´on" ¿ve´´is? Un disparate, ¡a lo mejor se me est´´a volviendo japon´´es tambi´´en!

23.1.10

A mis padres


Hace apenas unos minutos que he hablado con mis padres por msn, como siempre, mi padre sentado en lo que solía ser mi cama con su copa de fino antes del almuerzo, mi madre con sus gafas controlando la tecnología, los veo en la pequeña ventanita, en la pantalla de mi portátil.

Me siento como si estuviera utillizando un catalejo kiloméeeetrico que acaba metiéndose justo por la ventana de mi habitación y allí están ellos. Les pregunto, "¿estáis leyendo el blog?", a lo que mi madre contesta "yo no lo entiendo, escribe algo que yo entienda, hombre", mientras mi padre se confiesa seguidor acérrimo y me anima a seguir. Evidentemente, son mis padres... ¿Que me iban a decir?

El caso es que, he escrito mucho durante toda mi vida pero nunca he publicado y ni se me ha pasado por la cabeza hacerlo por un montón de motivos pero hoy me he dado cuenta de que, por más extraño que me parezca, nunca he escrito nada sobre ellos.

No voy a contar aquí su vida, el cómo han sacrificado toda su vida, desde el momento en que mi hermana y yo nacimos, para darnos siempre lo mejor, siempre anteponiéndonos, siempre mirando por nosotros, siempre apoyándonos, animándonos, motivándonos, y lo más importante, escuchando, sino más bien, y sin que sirva de precedente y dejando un poco Japón esta noche a un lado, quiero decirles algo.

Hoy ha sido una conversación de muchas, les cuento lo del apartamento, la situación de la empresa, cotilleos, etc, nos reímos, le digo a mi madre 150,000 veces la frase "no te preocupes", y al final recojo el catalejo y vuelvo a estar en el silencio de mi habitación. Y entonces lo pienso, en que quizás, en mi afán de independencia y libertad, los esté descuidando un poco. Me doy cuenta de lo felices que son con solo dedicarles 30 minutos y ponerme delante de una webcam. Pues bien, Manuel y Coké, a vosotros que me distéis la vida y que vuestra misma vida habéis dado para que mi hermana y yo seamos lo que somos y estemos donde estamos, os dedico hoy unas palabras sencillas (para que mi madre lo entienda), y deseo de verdad que seáis felices, porque sois los mejores padres que uno podría tener, con vuestras virtudes y vuestros defectos. Padres, amigos y sobre todo, personas. No importa la distancia. Nunca lo dudéis ni lo olvidéis. Os quiero.

22.1.10

Fuerte!


Decisiones que tomo y consecuencias que asumo. Me pasé con el último post ¿eh? La resaca es lo que tiene. Pues lo siento por los seguidores de la cultura nipona, el misterioso japón y otakus de bolsillo ligero pero desde que he empezado a trabajar otra vez, mis excursiones han sufrido un duro revés, muy a mi pesar, creedme.

Es tiempo de avanzar, de hacerse fuerte, de crecer, de elegir una dirección y empezar una carrera de fondo que no se bien a donde me lleva pero para la cual me siento fuerte y seguro. He decidido apostar por Tokyo, esta ciudad me ha dado más que cualquier otro sitio en mucho menos tiempo y de una manera apabullantemente generosa. Tengo un apartamento nuevo, pequeño, caro y vacío pero es mío, mi pequeña base de operaciones, mi insignificante rincón en el planeta, pero al fin y al cabo, mi rincón.

Como Gundam (prácticamente un héroe nacional aquí), que se erguía este verano con 8 metros de absoluta grandeza y sobriedad sobre la bahía de Odaiba en el centro de Tokyo, camino por la ciudad después de trabajar, la noche ya ha caído hace rato y los neones dominan el paisaje. Me enamoro cada cinco minutos y soy feliz. Y hoy es fín de semana, y tengo mensajes en el móvil, opciones, y mi segundo concierto el domingo, y he conocido a alguien que me ha hecho estremecerme durante unos días (sí, de eso iba el último post, ¡que todo hay que explicároslo!) aunque me haya llevado una de cal y una de arena y este fin de semana mis sentimientos estén cargando como una barra de descarga que se va llenando a medida que recibe la actualización.

Nada importa demasiado en Tokyo, porque las opciones son tantas que es imposible centrar la atención más de 10 minutos, y eso pasa con las personas también. Quizás en extremo hasta el punto de la despersonalización más exagerada que he visto en mi vida. Bueno, es viernes, y es hora de irse, y vosotros en 8 horas más o menos estaréis en la misma. ¡Es viernes, maldita sea! ¡A pasarlo bien!

19.1.10

No-Reply Vortex


Lo que viene a ser algo así como el "vórtice de los mensajes sin responder." Hace unos minutos, hemos descubierto este fenómeno singular que tiene lugar, creemos, en todo rincón del planeta pero en especial en la bulliciosa y agitada vida de Tokyo.

De un lado a otro los corazones se mezclan con las almas, algunos más corazón, otros más alma. Unos llaman a los otros, se cuidan de exponer su interés en esta y aquella materia mientras que los unos y los otros buscan, sacan, desbloquean, miran, nada. Nada, una y otra vez nada. Y los corazones, tan puros y tan inocentes se autoculpan. "¿Habré quizás puesto algo que no debería? A lo mejor tendría que haber esperado a la noche, puede que parezca un poco desesperado" Las almas mientras cumplen su horario, y fluyen con el contínuo devenir de cosas que poco les importan, asustadas, sumisas, con una sonrisa pintada que, de todas formas, nadie quiere ver.

Vi a muchas hace unos días, desenfrenadas y liberadas trás una semana de esclavitud. Nadie era lo mismo, todo lo verdadero se convirtió en falso o puede que al revés. El escenario se distorsionaba cada vez más, todas las sonrisas escondían dientes afilados que invitaban al aburrimiento, a ser devorado por mentiras y frases sacadas de un diálogo barato e insípido. Hasta que me preguntaron si era italiano... ¿o era francés?

Y reí. Como hacía mucho que no reía. Y noté como se abría, tan lentamente que casi lo sentía arrastrarse, con pereza a la vez que curiosidad, con miedo y cegado como aquel que no ha visto la luz del sol en muchos días. Ya no había sonrisas con dientes, ni almas, ni corazones, solo ese olor...

Ahora espero todo el día, sin saber qué es lo que ocurre, qué es lo que ha cambiado y por qué siento que todo escapa a mi control. Espero el tren todos los días, de hecho, nuestra vida está dictaminada por los anuncios en el panel luminoso que informan al usuario de la hora de llegada del próximo tren. Umm... cierto, una bici, que buena idea, puede que ahora cuando me mude... Pero antes quiero salir, no quiero estar en el vórtex, quiero que las cosas sean lógicas y consecutivas, que el corazón le hable al alma y que el alma sea valiente y que no huya, y que se muestre tal y cómo es y... oh no... está abierto... y ese olor...